Datos personales de alumnos: qué debe tener en cuenta una escuela al elegir una plataforma educativa

Conocé qué aspectos debería evaluar una escuela para proteger los datos personales de alumnos y familias al elegir una plataforma de gestión educativa.

La protección de datos personales en escuelas es un aspecto cada vez más importante a medida que las instituciones incorporan plataformas digitales para gestionar información de alumnos y familias. Asistencia, calificaciones, boletines, comunicaciones, autorizaciones, documentación y pagos son algunas de las tareas que hoy pueden gestionarse desde una plataforma.

Pero este cambio también plantea una pregunta fundamental: ¿qué sucede con toda la información de alumnos y familias que una escuela almacena digitalmente?

Elegir una plataforma de gestión educativa ya no debería depender únicamente de la cantidad de funciones que ofrece. La protección de los datos personales también debe formar parte de la decisión.

Una escuela maneja mucha más información personal de la que parece

De acuerdo con la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP), se considera dato personal a toda información relacionada con una persona que permita identificarla directa o indirectamente.

Entre los ejemplos mencionados oficialmente se encuentran el DNI, domicilio, teléfono, fotografías, videos, dirección IP, datos de localización e incluso determinados datos biométricos.

En una institución educativa esto puede representar una cantidad considerable de información:

  • Datos personales de estudiantes y responsables.
  • DNI y documentación.
  • Domicilios y teléfonos.
  • Fotografías.
  • Calificaciones y boletines.
  • Registros de asistencia.
  • Comunicaciones con las familias.
  • Autorizaciones.
  • Información administrativa.
  • Información vinculada a pagos.
  • En determinados casos, información relacionada con la salud.

Por eso, digitalizar la gestión escolar también implica asumir responsabilidades sobre cómo esa información es recopilada, almacenada, consultada y utilizada.

¿Qué establece la legislación argentina?

En Argentina, la protección de datos personales se encuentra regulada principalmente por la Ley 25.326 de Protección de los Datos Personales.

Entre sus principios, la norma establece que los datos recolectados deben ser adecuados, pertinentes y no excesivos respecto de la finalidad para la cual fueron obtenidos. También dispone que no deberían utilizarse posteriormente para finalidades incompatibles con aquellas que justificaron su recopilación.

Protección de datos personales en escuelas: aspectos fundamentales

Pero existe otro punto especialmente importante para las instituciones educativas.

El artículo 9 establece que quienes administran datos personales deben adoptar medidas técnicas y organizativas destinadas a garantizar su seguridad y confidencialidad, evitando, entre otras situaciones, la pérdida, alteración, consulta o tratamiento no autorizado de la información.

Esto significa que la seguridad de la información no debería considerarse solamente un problema del proveedor tecnológico.

También es parte de una correcta gestión institucional.

No todas las personas deberían poder acceder a toda la información

Uno de los aspectos que una escuela debería analizar al implementar una plataforma es cómo se administran los permisos de acceso.

Un docente necesita determinada información para desarrollar su tarea. Una persona de administración necesita otra. Un preceptor, una secretaría o un integrante del equipo directivo pueden necesitar niveles de acceso diferentes.

Dar acceso generalizado simplemente porque todos forman parte de la institución incrementa innecesariamente el riesgo.

Un sistema de gestión educativa debería permitir organizar accesos de acuerdo con las responsabilidades de cada usuario.

La pregunta no debería ser solamente:

“¿Esta persona trabaja en la escuela?”

Sino:

“¿Qué información necesita realmente para cumplir su función?”

Centralizar puede ser más seguro que dispersar

En muchas instituciones la información todavía se encuentra distribuida entre diferentes herramientas:

planillas de cálculo, documentos descargados, grupos de WhatsApp, correos electrónicos, computadoras particulares, carpetas compartidas y archivos impresos.

El problema no es únicamente organizativo.

Cuando la información se encuentra dispersa resulta mucho más difícil saber quién tiene acceso, dónde existen copias y qué versión es la correcta.

Una plataforma centralizada permite reducir esa fragmentación y establecer procedimientos institucionales más claros.

Digitalizar no significa simplemente reemplazar el papel por una pantalla.

Significa construir una forma diferente de administrar la información.

Las escuelas también deberían preguntarse quién puede ver qué

Antes de contratar o implementar una plataforma educativa, existen algunas preguntas que vale la pena realizar:

¿La plataforma permite establecer diferentes roles y permisos?

¿Cada usuario accede únicamente a la información necesaria para realizar su tarea?

¿Cómo se protegen las cuentas de usuarios?

¿Existe una política clara respecto del almacenamiento y tratamiento de la información?

¿La institución puede administrar altas y bajas cuando una persona deja de formar parte del establecimiento?

¿Existe alguna forma de conocer o registrar determinadas acciones realizadas dentro del sistema?

¿Qué sucede con la información cuando deja de ser necesaria?

Estas preguntas pueden resultar mucho más importantes que disponer de una función adicional dentro del sistema.

Las familias también tienen derechos sobre sus datos

La legislación argentina reconoce distintos derechos a los titulares de datos personales, entre ellos el acceso, la actualización, la rectificación y, cuando corresponda, la supresión de determinada información. La AAIP también establece mecanismos para ejercer estos derechos y realizar reclamos ante incumplimientos.

En el caso de niñas, niños y adolescentes, la protección adquiere una relevancia particular. La propia AAIP publica materiales y recomendaciones específicas destinadas a proteger su privacidad en entornos digitales.

Por eso resulta cada vez más importante que las instituciones puedan explicar con claridad qué información recopilan, para qué la utilizan y cómo la protegen.

Tecnología y gestión deben avanzar juntas

Incorporar tecnología puede reducir tareas administrativas, mejorar la comunicación y ofrecer a las instituciones una visión mucho más completa de su funcionamiento.

Pero la transformación digital también necesita reglas.

Definir responsabilidades, establecer permisos adecuados, evitar accesos innecesarios y centralizar la información son decisiones que deberían acompañar cualquier proceso de digitalización escolar.

Una buena plataforma educativa no debería limitarse a ayudar a una escuela a trabajar más rápido.

También debería ayudarla a trabajar de forma más ordenada, trazable y responsable.

El enfoque de Aulix

En Aulix entendemos que digitalizar una institución educativa implica mucho más que incorporar nuevas herramientas.

Por eso buscamos centralizar la gestión académica, administrativa y comunicacional dentro de un mismo entorno, permitiendo organizar usuarios y accesos de acuerdo con las funciones que cada integrante desempeña dentro de la institución.

Porque cuando se trata de información de estudiantes y familias, simplificar la gestión también significa administrarla responsablemente.